Conseguir la igualdad entre los sexos es tarea difícil, aunque no imposible. Con estos escritos intento equilibrar la balanza y reconocer los méritos de muchísimas mujeres a lo largo de la historia, a la vez que analizar de dónde proceden tales desigualdades y así entre todos, hombres y mujeres, mujeres y hombres, luchar por un mundo más justo.

domingo, 19 de marzo de 2017

No hace falta. (Manu Sánchez.)

Me ha parecido una aportación a la igualdad real, esta columna de Manu Sánchez. Me resulta sincera su opinión, ya que acude a ejemplos cercanos y queridos. En realidad, cada una de nosotras y nosotros podríamos contar lo mismo. También espero no tener problemas en reproducir su columna que se titula:
NO HACE FALTA
"Por eso no enseñaron a leer ni escribir a mis abuelas, cabezas rápidas y brillantes, pero analfabetas, 
mujeres de bandera desprovistas de toda posibilidad y herramienta"

No hace falta.  Mi madre durante más de 35 años trabajó como administrativa eficiente e impecable para la misma empresa, Muebles Peralta, la cual le pagaba menos que a sus compañeros hombres en el mismo puesto… porque por lo visto y cito textual…“Hombre, Loli, no es lo mismo, al no ser cabeza de familia… Tu sueldo, en tu casa, no hace falta”.

Para leerlo entero pinchar en el enlace.

6 comentarios:

luigi bluoso dijo...

Carissima Antonia, ti scrivo qui perchè non mi riesce nel tuo primo blog. Ti ringrazio per la tua attenzione e gentilezza. Grazie anche per il tuo scritto sulla felicità, concordo in pieno con la frase di chiusura "La conclusión sería: aprender de la experiencia y disfrutar el presente. Es lo que de verdad existe." Abbiamo a disposizione solo il presente, passato e futuro sono nella mente... Un abbraccio e buona settimana. Luigi

Antonia dijo...

Solo el presente existe y nos empeñamos en vivir del pasado pensando en un futuro igualmente inexistente. Carpe diem que diría Horacio.
Gracias Luigi por tu comentario y recibe abrazos.

Ardilla dijo...

Ay amiga. Para poder ver la dirección correcta, debemos ser capaces de ver las equivocadas. Y para ello aún falta por andar porque todavía prima la vieja escuela y mucho miedo, y con él, los residuos del pasado, la carencia de certidumbre en el presente y un miedo al resultado deficiente en un futuro. Ser nosotras mismas, nos supone ser exiliadas para muchos otros.
Un abrazo

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

No soy feminista... simplemente porque creo que somos iguales en dignidad, inteligencia, alma y sabiduría... y porque los unos sin las otras y al revés estaríamos totalmente perdidos...

Paz&Salud

Isaac

Antonia dijo...

Amiga llevas toda la razón. Para tomar el camino acertado hay que ver los que no lo son. Esto es tan difícil como encontrar el correcto. También hay que estar dispuesto/a a verlo y no hacer oídos sordos a lo evidente.
Muchas gracias por tu siempre válida aportación. Abrazo Amigo.

Antonia dijo...

Las unas sin los otros, no tendría sentido la vida. Si tuviéramos una relación igualitaria la vida sería mucho mejor, para los otros y para las unas.
Me gustaría ver un mundo entre iguales, que exista respeto mutuo, por desgracia las noticias no colaboran.
Yo también pienso que somos iguales, aunque no en la práctica.
Mil gracias por tu opinión y que cunda tu ejemplo.
Abrazos